¿tienes que leerlo?
Me resulta raro (aún hoy) el "whats'app", o si lo traducimos al español, me resulta rara la existencia de una aplicación que se llame "qué pasa". ¿Qué pasa? que estoy escribiendo para alguien que no sé si tiene cara o tiempo para leer. Pasa que me resultan raras las ganas de generar una conversación instantánea digital donde el foco se pone en el tiempo de la otra persona; ¿me leyó? ¿por qué no responde? ¿por qué no me habla? ¿por qué se demora tanto? ¿me ignora? y así muchos otros interrogantes que nos distraen (muchas veces) de la persona que sí está en frente de nosotros con orejas para escuchar y ojos para ver cómo decimos lo que decimos... sé que esto que digo no es novedad.
Lo instantáneo me resulta raro (ya sea una sopa hecha en microondas o un accidente que te cambia la vida de un segundo a otro), y no uso lo "raro" como una cualidad negativa, de hecho yo siempre fui rara por una u otra razón, empezando por mi nombre que en Colombia no es normal, y en la Argentina tampoco es de los más comunes, en fin. Creo con una certeza profunda que lo instantáneo es mi polaridad, y no porque no me guste la velocidad (competí en atletismo y me enamoré a primera vista) sino porque me genera tensión ir a mi ritmo (demorarme) en una aplicación que es un espejo cultural halagado por su inmediatez digital.
A mis amigxs, familia, vínculos, incluso a desconocides les tengo que informar (aún cuando es evidente) que hay una fricción entre la pantalla y yo, es más, he dicho que así como existen personas que quieren dejar algún vicio, a mi me gustaría adquirir el vicio de la respuesta inmediata (en verdad no lo sé).
Es descarado reconocer que mi celular "Nokia 1208" lo solté recién en 2013 y que cuando migré tardé seis meses en responder mensajes. En el correr de los años ese tiempo de respuesta no se volvió a repetir y tampoco a superar, y así, lentamente sigo creando maneras de estar acá, con esa intención creé a LaOrianaVirtual, porque quien escribe esto disfruta de las letras escritas en papel, de la comida preparada en olla, del café preparado en cafetera, del mate tomado con pava y de las caricias que retardan una despedida.
Si llegaste hasta acá, gracias, no tenías que leer y aún así frenaste en tu "scroll" instantáneo para leer a una persona que así como a ti, le gusta compartir su realidad, a veces lenta, a veces rápida, pero siempre fiel al ritmo de su corazón.

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